Método: Consiste en ponerse seria sobre la cama, alcanzar países (...) para luego volver al libro, soplarte. Prenderte fuego. Meterte en agujeros negros. Volver al libro, no medir el tiempo. Nunca hacerlo. Se prohíbe el mero intento. Botar a Benedetti de esta calle. Y finalmente,
dejarte
tirado
en cualquier
rincón
vacío
con
tus
pa
pe
li
tos.
Volver al libro.
te leo tanto que puedo conocerte por tus palabras
ResponderEliminarVaya, qué habilidad tienes anónimo. Las palabras vuelan demasiado para conocer a alguien. No es cosa fácil. Demasiado efímero. Vulnerable. Cambiable.
ResponderEliminarCómo se hace para invitarte a tomar un sueño?
ResponderEliminarLo siento, sufro de insomnio. No lo creo posible. He intentado curarme; pero no he podido.
ResponderEliminarNecesitas algún remedio anónimo?
ResponderEliminarA esta mujer provoca sacarla en procesión. Cuando escribes denotas cada uno de tus sentimientos, Maryevan. Aunque seas tímida para decirlos.Te conozco tanto. Ojalá valga la pena cada prosa porque se encuentra la misma persona en cada imagen que plasmas.
ResponderEliminarOjalá no te abran la puerta de la jaula..que cualquiera moriría por izar su bandera en tu territorio. Eres hermosa.
No sé que vale la pena. ¿la vida?, ¿una copa de vino? ¿la noche?, ¿la nada? ¿Repetir una cara con palabras?
ResponderEliminarY la belleza, qué es?
La belleza?
ResponderEliminarlo que se genera en tu rostro cada que haces magia con un lápiz.
La belleza?
sentir amor
y
escribirlo.
La belleza?
una sinfónica en el pecho
la belleza?
una Mujer que se entrega, con una gran M, que da amor, que sabe darlo y no se queda esperando lo mismo.
Eso
es
la
belleza.
Nunca aprendí a aparecer una moneda detrás de una oreja.
ResponderEliminarHay que hacerte una teoría, que la patente quien te tenga Maryevan.Quien te logre una sonrisa.
ResponderEliminaro una vida