miércoles, 17 de julio de 2013


Contra todo pronóstico

y haciéndole honor a

la literatura con estrellas y mariqueritas demás,

me enamoré.

El fulano, 

Mario,

la sangre,

me tiene la vida dentro del pecho

retumba como el torrente de nieve que no cubre mi estado caluroso

 sólo un rose me incendia la piel

más rápido que el chasquido de dos fósforos.

Es el amor, lo sé. Lo sé cuando mis ojos se derrumban sobre su cuello.

cuando mis manos buscan desesperadas

sacarle sus órganos y forjarlos dentro de mí.

Le estoy dando vuelta a las letras

pero caigo dentro de su cuerpo.

Quiero escribir acerca del país

de los 48 grados

y siento hipotermia.

Amarte es mi pulso

una calle por donde rueda la misma frase

se convierte en gota

y sube a los cielos

los cielos

hoy son tus piernas

pero prefiero tu espalda para volar.

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