domingo, 20 de junio de 2010

Ni sé.

Los domingos comienzan con surrealismo, terminan con luna. Exista o no.
Empezaron a siluetarse con sonrisas, terminaron con la tuya.
Hay una vocecita que me quiere ilesa, que me cautiva y me dice aléjate.
El espejo hace su labor. Me sonríe con sarcasmo, me habla como cada segundo inerte. 
No sé qué quiero.
Quizá un domingo
o dejar de creer en lo imposible.
Debes vestirte con armadura, ten cuidado. No permitas que alguien cruce tu frontera. 
No tenemos antídotos y más que nadie sabes que las heridas no son fugaces.
No se curan con canciones, lluvia o letras sin rima. 
No hay elixir ni una piedra que frotar. 
Corre y hazlo antes que quedes sin aliento.
No voltees nunca. No te detengas, no quieras descubrir verdades. ¿Qué le pasó a Bretón?

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