domingo, 20 de junio de 2010

¿Qué tiene abril de importante?
No le apuesto a los amores.
No les creo ni una palabra.
Me regalaron en una cajita lujosa la desconfianza (la recibí sin necesitarla).
Se acostumbró a mi olor y me disfruta y la disfruto. 
Confío, sí confío que ni ella ni yo nos cansaremos.
No me dejará, no habrá alcohol, ni canciones para evocarla.
Ella (la desconfianza) no me acaricia ni yo a ella.
Vivimos como dos extrañas que se aman, sin hacerse daño.
-¿Lo que se espera siempre?
-Y lo conseguí,
con su sigilosa compañía.
No nos desamparamos.
Sonreímos, vivimos y nos bañamos bajo la lluvia cuando queremos.
Si hace frío, se sienta a mi lado. 
No me piensa ni yo a ella.
Ni me abraza. Ha aprendido a conocerme con exactitud. 
Sabe que si se acerca demasiado, consigue un suspiro y las curas están tan extintas como los amores y la sinceridad.
Seguimos juntas.

1 comentario:

  1. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar