martes, 28 de diciembre de 2010

:)

Entre envolturas destrozadas
brisas y goticas de lluvias,
tangos, un tal Sabina y unos terribles silvidos,
se acurruca la navidad en algún hogar.
Un par de cabellos canosos,
copas de vino por doquier,
y la espera de un abrazo inmenso,
hace rebosar la felicidad.
"Su compañía bendice la mía"
"No sé si resisteré dejar de disfrutar cada plieguesito de sus caras".
Tampoco sabemos como viviremos sin la tuya".
Sus  manos guardan tantos momentos,
que decido acariciarlas a cada instante.
Y sus bocas regalan tanta sabiduría que les otorgo todos los premios que me invento.
Y  me como el final.. gracias a las interrupciones,
a los terribles discursos,
a los deliciosos aromas,
a los teléfonos desquiciados,
a los timbres roncos,
a los enloquecidos cariños,
al niño Jesús que nos visita,
al país que dejamos para cenar y al que nos inventamos en ese pleno instante,
"al cielo anarajandito".
A usted sus ojos.
A usted las manos.
A ustedes cuatro.

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