los vigilantes no vigilaban,
y los vigilantes recibían la carpetica amarilla,
repleta de parámetros sociales ilusos.
Y los abogados son tan visitadores médicos como los ingenieros taxistas.
Al igual que los contadores, los filósofos y los químicos que querellan y querellan por tocar puertas y vender enciclopedias.
Los educadores dejaron de ser maestros. Algunos los llaman piratas. -Vaya usted a saber los motivos-
Los poetas resucitaron en el Olimpo.
Los médicos ya no recuerdan la oración hipocrática.
Los periodistas dejaron de escribir porque los gerentes comunicacionales decidieron contratar para esa labor a los psicólogos y terapeutas.
Los diseñadores gráficos y los arquitectos son vendedores en zapaterías.
Los homosexuales son mariscos.
Los políticos aún visten sotanas.
Los próceres son exhumados cuantas veces sean necesarias pa´fortalecer discursos.
Los Peter Pan ya no entran por las ventanas y Wendy murió viejita.
Los policías roban y los ladrones los custodian.
Los machistas son el homos permanente.
Los fotógrafos son excelentes recepcionistas.
Los diputados sueñan; pero no más que los indigentes.
Los estudiantes no van a clases, sino que bailan regaetton en marchas contras leyes habilitantes.
Los buhoneros son más importantes que el señor de traje.
Vos -quizá- no sabéis quien sois. Y tampoco importa.
Y yo sigo pensando que los vigilantes no vigilan...
y los vigilantes reciben cuanta carpetica amarilla les llega,
repleta de parametros sociales ilusos.
Ves? Esto si vale la pena publicarlo en El Nacional.
ResponderEliminarVe a ver, tan lindo!
ResponderEliminarCuando admiras… amas, TE AMOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO CARAJITA:)
ResponderEliminarSólo diré que la sonrisa es enorme, carajita.
ResponderEliminarjajaja!
Te amo tooo!