sábado, 9 de julio de 2011

Manual de lectura rápida para El juego de los Orgullosos

No se dispongan ni usted ni usted frente a un cuaderno en blanco, dejen de darle vida a los besos en papel. Hagan una pelotita con esos pedacitos de besos hilvanados y acérquense a esta o a aquella orilla, arrímense en silencio, atraídos como perros olfativos con la mirada clavada en el piso, que los conduzca el olor, el sabor de los oleajes perdidos hace meses. Cuando se encuentren justo: mantengan la boca bien cerrada, los labios secos. Merodeen la zona; pero eso sí no se miren de cerca. De cerca no. Quédense ahí y percíbanse hasta aproximarse lentamente; entonces sean educados e invítense a entrar, de una vez por todas. Acaso, no les enseñaron en la escuela, ¿qué dejar los besos en la puerta es de mala educación?

4 comentarios:

  1. ¡Qué complaciente!

    No le agregaré ni una tilde. Todo está dicho!

    [Provoca amarte]

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  2. ¡Ni tanto!
    Ahora si lo que provoca es amarme,entonces las letras no están funcionando!
    Y si, me besas?

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  3. Maryevan, por favor! Compórtate!

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  4. Ay perdón, perdón, perdón! ;)

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